Apple sube precios un 20% y Xbox encarece sus consolas: la IA dispara el coste de los chips de memoria

El 25 de junio de 2026, la BBC publicó un artículo que describe cómo dos de los gigantes tecnológicos más reconocidos del mundo —Apple y Xbox— han anunciado subidas de precios significativas en sus productos de consumo, citando como causa principal el encarecimiento desbocado de los componentes de memoria y…
El 25 de junio de 2026, la BBC publicó un artículo que describe cómo dos de los gigantes tecnológicos más reconocidos del mundo —Apple y Xbox— han anunciado subidas de precios significativas en sus productos de consumo, citando como causa principal el encarecimiento desbocado de los componentes de memoria y almacenamiento. Ambas compañías apuntan directamente al boom de la inteligencia artificial como el detonante estructural de esta crisis, que está reconfigurando los costes de toda la cadena de valor del sector tecnológico.
Apple ha confirmado que incrementará el precio de determinados modelos de MacBook e iPad en mercados de todo el mundo. Algunos de esos incrementos rozan el 20%, lo que supone una subida histórica para una empresa que hasta ahora había logrado proteger a sus clientes de las turbulencias en los precios de los componentes. En su comunicado, Apple describe la situación como un "desafío sin precedentes" provocado por una "demanda extraordinaria" de chips destinados a alimentar los centros de datos de inteligencia artificial. "Nunca habíamos visto un aumento de precios de componentes tan grande, tan rápido", señaló la compañía, añadiendo que trabaja en encontrar soluciones alternativas.
En términos concretos, el MacBook Pro con 1 terabyte de almacenamiento ha pasado de 1.699 dólares a 1.999 dólares en la tienda estadounidense, un incremento de 300 dólares. En el Reino Unido, el modelo denominado Neo —el portátil más económico de Apple—, que había sido lanzado hacía apenas unos meses, ha subido de 599 libras a 699 libras. Apple reconoce explícitamente en su comunicado haber absorbido hasta ahora esos aumentos de costes sin trasladarlos al consumidor, pero afirma haber llegado a un punto en que ya no puede mantener esa posición.
Poco después del anuncio de Apple, Xbox —propiedad de Microsoft— hizo público que también elevaría de forma notable el precio de sus consolas de videojuegos, en lo que representa su segunda subida en menos de un año. El precio de la consola básica subirá 100 dólares, hasta situarse en 499 dólares, mientras que el modelo con mayor capacidad de memoria pasará a costar 749 dólares, un incremento de 150 dólares. Los nuevos precios entrarán en vigor en agosto de 2026. Xbox ya había subido los precios de sus consolas en octubre pasado entre 20 y 70 dólares, lo que significa que, en comparación con hace un año, el precio de una consola nueva es entre un 30% y un 40% más caro.
La compañía reconoció abiertamente que "esperaba que no fuera necesario otro aumento de precios", pero atribuye la medida al alza imparable en el coste del almacenamiento y la memoria de las consolas. En su declaración, Xbox fue especialmente explícita sobre la magnitud del problema: "Toda la industria de la electrónica de consumo está luchando con la actual crisis de componentes, pero los efectos son especialmente duros para las consolas". Aún más llamativa fue la advertencia sobre el futuro: la compañía señaló que, si bien los costes de memoria y almacenamiento ya se han más que duplicado, espera que vuelvan a duplicarse de aquí a 2027, lo que deja abierta la puerta a nuevas subidas de precios.
El contexto macroeconómico que subyace a estas decisiones tiene un nombre claro: la explosión de la inteligencia artificial generativa y la carrera global por construir infraestructura de centros de datos capaz de sostenerla. La demanda de chips de memoria RAM y de almacenamiento de alta velocidad se ha disparado de forma exponencial, ya que estos componentes son esenciales tanto para entrenar modelos de lenguaje de gran tamaño como para ejecutarlos en inferencia. Los fabricantes de hardware de consumo —portátiles, tabletas, consolas— compiten ahora directamente por los mismos componentes que los hiperescalares como Google, Microsoft, Amazon o Meta, que construyen centros de datos a un ritmo sin precedentes.
Este desequilibrio entre oferta y demanda es el que, según los expertos citados en el artículo, está encareciendo los componentes para todos los actores del mercado. El analista tecnológico Paolo Pescatore declaró a la BBC que las subidas de Apple demuestran que "el boom de la IA ya está afectando a la electrónica de consumo". En sus palabras, se trata de "un momento significativo porque incluso Apple, con su escala y poder de compra, ya no es inmune al aumento del coste de los componentes clave". Pescatore realizó este comentario antes de que Xbox anunciara su propia subida, lo que refuerza la lectura de que se trata de una tendencia sectorial y no de una decisión aislada de una empresa concreta.
Otros analistas consultados por la BBC apuntan en la misma dirección. David Naranjo, de la firma de investigación de mercado Counterpoint, anticipó que otras marcas de PC y tabletas seguirán los pasos de Apple, bien subiendo precios en productos seleccionados, bien eliminando descuentos en modelos de entrada o reorientando sus líneas de producto hacia segmentos premium. Por su parte, Dipanjan Chatterjee, vicepresidente y analista principal de Forrester, señaló que la base de clientes fiel de Apple es probablemente la mejor posicionada para absorber una subida de precios sin demasiada resistencia: "Si alguien puede sobrevivir a una subida de precios con el mínimo rechazo, ese es Apple".
La voz más relevante en este contexto es la del propio Tim Cook, CEO saliente de Apple, quien ya había avanzado en una entrevista con el Wall Street Journal —publicada a principios de junio de 2026— que las subidas de precios eran "inevitables" dada la situación "insostenible" en torno a los chips de memoria. "Definitivamente necesitamos que los precios y el suministro de memoria vuelvan a niveles razonables para los productos de consumo. Eso es lo fundamental", declaró Cook a esa publicación.
El gigante de la fabricación de chips TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), la empresa más grande del mundo en su sector y fabricante de chips para Nvidia, AMD y Apple, entre otros, también ha entrado en el debate. Wendell Huang, directivo de TSMC, declaró a la BBC a principios de junio que la inflación está encareciendo el coste de hacer negocios, y no descartó que la propia TSMC pueda subir sus precios ante el incremento de costes. Dado que TSMC es el eslabón central de la cadena de suministro global de semiconductores, cualquier movimiento en sus tarifas tiene un efecto multiplicador sobre toda la industria tecnológica.
La crisis no afecta únicamente a Apple y Xbox. El artículo menciona a otros actores relevantes del sector que también han tenido que ajustar sus precios al alza. Valve, la compañía detrás de la plataforma Steam y de la consola portátil Steam Deck, anunció el lunes anterior al artículo que el precio original que había previsto para su PC de juegos Steam Machine "ya no era viable", lanzándolo finalmente a 879 libras en el Reino Unido y 1.049 dólares en Estados Unidos. Valve había llegado a subir el precio del Steam Deck más de un 40% previamente, atribuyéndolo también al alza de costes. Nintendo, por su parte, anunció en mayo un incremento de precios para la Switch 2, pidiendo disculpas públicamente. Incluso el esperado videojuego GTA 6 tendrá un precio de lanzamiento de 70 libras en el Reino Unido, con una edición física sin disco.
El artículo de la BBC dibuja, en definitiva, un panorama de inflación tecnológica sistémica impulsada por la demanda de infraestructura para IA. Lo que hace apenas unos años era un fenómeno confinado al mundo empresarial —la carrera por construir capacidad de cómputo para entrenar y desplegar modelos de inteligencia artificial— está percolando ahora de forma directa y dolorosa hacia los bolsillos de los consumidores de a pie. Los portátiles, las tabletas, las consolas de videojuegos y los PCs de gama media se están encareciendo porque los mismos chips que los alimentan son demandados masivamente por los centros de datos de las grandes tecnológicas.
Para los lectores del newsletter de IA Agéntica, este artículo tiene una relevancia directa: ilustra con datos concretos y declaraciones de primera mano que el coste de construir y operar infraestructura de IA no es gratuito ni abstracto. Tiene consecuencias tangibles en la economía real, afecta a la competitividad de empresas de todos los tamaños que dependen del hardware, y podría ralentizar la democratización del acceso a dispositivos capaces de ejecutar aplicaciones de IA en local. La paradoja es evidente: el auge de la IA está encareciendo los propios dispositivos que podrían permitir a más personas beneficiarse de ella.
Fuentes y referencias de la noticia
- 📧 Vía «Heat waves mess with your brain. Scientists are trying to fi» · technologyreview.com — Apple sube precios un 20% y Xbox encarece sus consolas: la IA dispara el coste de los chips de memoria
- 📧 Vía «Heat waves mess with your brain. Scientists are trying to fi» · technologyreview.com — RAMageddon se vuelve muy real: Apple sube precios en Macs, iPads y más por la crisis global de memoria