Los Backstreet Boys registran su voz como marca en pleno auge de los deepfakes de IA

El grupo BSB Entertainment presentó una solicitud de marca sonora ante la USPTO para proteger las palabras 'Hi, we're the Backstreet Boys'. Se unen así a Taylor Swift y Lionel Richie en una tendencia que busca blindar las voces de artistas frente a la IA generativa.
Por Digital Music News · 26 de junio de 2026.
Los Backstreet Boys han presentado oficialmente una solicitud de marca sonora (sound mark) ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) a través de su empresa BSB Entertainment. La aplicación, detectada por el bufete especializado Gerben IP, solicita protección para las palabras habladas 'HI, WE'RE THE BACKSTREET BOYS', acompañadas de especímenes de audio procedentes de anuncios de conciertos donde el grupo pronuncia esa frase —y su variante 'Hey, we're the Backstreet Boys'—. El alcance de la marca cubriría 'servicios de grabación de audio y vídeo', incluyendo actuaciones en directo, grabaciones pregrabadas y sitios web multimedia.
Con esta iniciativa, la banda —que acaba de cumplir 33 años de trayectoria— se suma a una tendencia creciente entre artistas de primer nivel que buscan blindar legalmente su identidad vocal ante el avance de la inteligencia artificial generativa. Taylor Swift ya solicitó marcas sonoras para las frases 'Hey, it's Taylor' y 'Hey, it's Taylor Swift', mientras que Lionel Richie tramitó la protección de fragmentos hablados de sus canciones más icónicas, como 'Easy like Sunday morning' y 'All night long'. El actor Matthew McConaughey, por su parte, ya ha obtenido múltiples marcas de voz registradas con éxito, lo que convierte su caso en uno de los precedentes más claros del sector.
Las marcas sonoras no son un mecanismo jurídico nuevo, pero sí representan, en palabras de Gerben IP, 'una categoría de protección de marcas menos conocida'. El ejemplo más célebre en el mundo del entretenimiento es el sonido 'tu-dum' de Netflix, registrado como marca. Fuera de la industria cultural, empresas como Lotus Bakeries han llegado a registrar frases publicitarias pronunciadas con un tono vocal específico —en su caso, 'You gotta love Biscoff' descrito como 'confiado, cálido, ligeramente ahumado y con pronunciación alargada de la palabra love'—, lo que demuestra que el mecanismo tiene aplicabilidad en múltiples sectores.
La motivación declarada detrás de estas solicitudes es doble: por un lado, proporcionar a los artistas una herramienta legal adicional para combatir los deepfakes de voz generados por IA en tribunales; por otro, abrir la puerta a acuerdos de licencia proactivos con plataformas de inteligencia artificial. En este segundo frente, el artículo señala que compañías como ElevenLabs y Klay Vision han optado ya por rutas de licenciamiento para evitar litigios costosos.
Sin embargo, la efectividad real de estas marcas sonoras frente a la IA generativa sigue siendo una incógnita jurídica. La propia firma Gerben IP reconoce que no está claro si una marca registrada para una frase concreta puede utilizarse para perseguir todo tipo de contenido sonoro que imite la voz de un artista sin reproducir exactamente esa frase. Dicho de otro modo: proteger 'Hi, we're the Backstreet Boys' no implica automáticamente protección frente a cualquier audio deepfake que simule las voces del grupo en otros contextos.
Desde la perspectiva de la IA agéntica y los modelos de generación de audio, este movimiento tiene implicaciones relevantes. Las herramientas de síntesis de voz y clonación vocal —ya integradas en flujos de trabajo agénticos para producción musical, doblaje automatizado o asistentes conversacionales— operan en un ecosistema legal todavía en construcción. Si los tribunales validan estas marcas como instrumento eficaz contra el uso no autorizado de voces clonadas, los desarrolladores de agentes de IA que generen audio deberán incorporar capas adicionales de comprobación y filtrado para evitar infracciones, lo que añadiría fricción técnica y legal a sus pipelines.
En paralelo, el sector podría evolucionar hacia un modelo de licencias estructuradas: los artistas registran sus voces como marca, y las plataformas de IA negocian derechos de uso del mismo modo que hoy se negocian derechos de sincronización o master en la industria musical tradicional. Empresas como ElevenLabs, que según la fuente ha optado por enfoques de licenciamiento, estarían adelantando ese modelo. Si el movimiento de registro de marcas vocales se generaliza —como parece apuntar la rápida adopción por parte de figuras de distintos géneros y generaciones—, el mercado de licencias de voz sintética podría convertirse en una nueva línea de ingresos significativa para los artistas y en un nuevo coste estructural para las plataformas de IA generativa.
Por el momento, el proceso está en sus primeras fases. Las solicitudes de los Backstreet Boys, Swift y Richie aún deben superar el examen de la USPTO antes de obtener registro definitivo. Los próximos meses —y las eventuales disputas judiciales que puedan surgir— proporcionarán la primera jurisprudencia real sobre hasta dónde llega la protección de estas marcas en el contexto específico de los deepfakes de IA.